Las ruinas de Elvira fueron desapareciendo con el transcurso del tiempo, a medida que se iban llevando los materiales aprovechables, no quedando otra cosa que los cimientos y parte de los muros sepultados bajo la tierra arrastrada por las aguas pluviales, y los escombros de que están sembrados todos aquellos lugares hasta el punto de llamarse de los Tejoletes uno de los pagos, por los muchísimos fragmentos de tejas y vasijas que allí se encuentran. Así se explica que al principio del siglo XVII no quedaran más vestigios de población que los pozos que se ven todavía en el pago de su nombre, los cuales se conjetura debieron pertenecer a las casas de la antigua ciudad.» (Medina Elvira. Gómez Moreno 1888).
«Arruinada Elvira y abandonada por la mayor parte de sus habitantes, quedó reducida a una alquería conservando un fuerte castillo que daba en feudo los reyes moros de Granada, y que fue arrasado en el año 1486 por orden del rey Católico.»
¿Sería este castillo el que ocupaba la cima del Castillejo, pico del que recibe su nombre y que hoy ocupa la ermita de los Tres Juanes?.
Gacetilla y curiosidades elvirenses

